Un Café con Inteligencia Artificial: La Revolución de las Citas a Ciegas
Acudir a una cafetería a tener una cita a ciegas ya es de por sí una situación un tanto peculiar. Si además quien te está esperando es una IA, el asunto roza el surrealismo. Recientemente, un evento en el EVA Café de Nueva York ofreció a sus visitantes la oportunidad de experimentar esta singular forma de conexión. Los participantes descubrieron una mesa con una sola silla y un soporte con un móvil, en el que podían elegir entre distintos avatares de IA para su cita.
Entre los usuarios se encontraba Ben Sherry, quien habló con dos avatares, uno femenino y otro masculino. Ambos resaltaron aspectos como el pelo del interlocutor y la decoración del lugar, pero rehusaron abordar temas más profundos como la ideología política.
EVA AI es el nombre de la app detrás de este revolucionario concepto de ‘pop-up café’. Esta aplicación de ‘amigos’ IA, comparada con servicios similares como Replika o Character.ai, organizó el evento con el objetivo de llevar el romance virtual al mundo real. La app, que acumula más de 5 millones de descargas en la Play Store, permite a los usuarios iniciar relaciones con avatares de IA, promoviendo una clara inclinación al romance.
El uso de la aplicación comienza de manera gratuita, pero para disfrutar de todas sus funciones, como el envío de imágenes o la posibilidad de realizar videollamadas, los usuarios deben pagar una suscripción. Esta estrategia busca combatir el estigma asociado a las relaciones con IAs y monetizar el creciente interés en la conexión emocional con máquinas.
La aparición de apps como EVA AI no es un fenómeno aislado. Desde los inicios de los chatbots en 1966, los humanos han buscado una conexión emocional con las máquinas. Recientemente, hemos observado ejemplos de este tipo de interacciones, como la reacción de usuarios al retiro de la IA ChatGPT 4o por parte de OpenAI o la celebración de un funeral simbólico para el modelo Claude 3 Sonnet.
Esta tendencia refleja cómo la combinación de inteligencia artificial y tecnología está transformando nuestro entendimiento de las relaciones, mostrando que el amor digital es mucho más que una fantasía del futuro.
