China avanza hacia la soberanía en la industria de semiconductores

ITfluence
01-03-2026

China en la encrucijada de la soberanía tecnológica

La política de vetos, aranceles y sanciones aplicada por Estados Unidos a China ha actuado como un auténtico catalizador para el gigante asiático, que está transformando su industria de semiconductores en un tiempo récord con el firme objetivo de alcanzar la soberanía tecnológica.

China, a pesar de ser el mayor productor en número de chips fabricados, con 484,000 millones de unidades en 2024, aún depende tecnológicamente del exterior para los semiconductores más estratégicos. Esta paradoja subraya la complejidad del camino hacia la autosuficiencia en un sector que es esencial para las actividades industriales más avanzadas, como la inteligencia artificial.

El control estratégico de Estados Unidos

Estados Unidos ha diseñado controles de exportación para mantener su liderazgo, obligando a otros países a depender de sus tecnologías, con el objetivo de que China no le alcance. Sin embargo, en el caso de China, esta estrategia ha tenido efectos secundarios inesperados: no solo ha consolidado un sólido tejido nacional, sino que también ha evidenciado su capacidad para innovar con hardware considerado inferior al de sus competidores. El caso más emblemático es el de la compañía DeepSeek, que muestra cómo China está marcando la pauta en innovación.

El impacto global de la soberanía china

La posible soberanía tecnológica de China en el sector de los chips podría cambiar el equilibrio de poder en la cadena de suministro global, tanto a nivel estatal como empresarial. Actualmente, China depende de empresas como TSMC, Samsung, SK Hynix y ASML, pero tarde o temprano, estas podrían perder su ventaja estratégica frente a competidores chinos, además de perder el acceso al amplio mercado chino.

Avances y desafíos

China está logrando avances significativos gracias a una fuerte inversión estatal, una gran demanda interna y la presión geopolítica externa. Sin embargo, persisten cuellos de botella y desafíos que aún deben ser abordados eficazmente para lograr la independencia total en la fabricación de semiconductores avanzados.

Mirando al futuro

China no baja la guardia y ya está implementando su XV Plan Quinquenal para el periodo 2026-2030, que solicita medidas «extraordinarias» para impulsar avances en toda la cadena de suministro, incluidos los circuitos integrados y los equipos de alta tecnología. El objetivo es claro: lograr «avances decisivos» a través de una inversión económica sin precedentes y fomentar la diversificación de sus proveedores.